
La verdad es que es toda una experiencia, ya que además de montones de polvo, cuadernos de cursos anteriores y "cacharros" que no sirven para nada... también aparecen cosas de las que ya dudabas de su existencia y hasta dabas por perdidas.
La limpieza suele tener cinco fases, al menos la mía las tuvo:
1: Empezar a sacarlo todo sin sentido alguno.
2: Tirar todo lo que te parece que no vas a utilizar.
3: Comienzas a ver que la cosa no avanza y empiezas a pensar que te vuelves loca/o.
4: Te empiezas a desesperar y optas por guardarlo todo cuanto antes.
5: Respiras ondo y contemplas orgulloso/a el trabajo bien hecho (Por lo menos mientras dure).
BUENA SUERTE A TODOS A LOS QUE SE OS OCURRA HACER ZAFARRANCHO DE COMBATE, Y... ¡ÁNIMO! QUE LA RECOMPENSA MERECE LA PENA (o al menos eso dicen...).







