miércoles, 21 de noviembre de 2012

EN TIEMPOS DE...

Ya se que de vejez no puedo presumir, de experiencias vividas y sabiduría tampoco, y mucho menos de las hazañas de mi juventud.
De todas formas, lo de ser del siglo pasado no me lo quita nadie...

Hemos vivido la televisión con los canales principales, hemos madrugado los sábados para ver el rato de dibujos que echaban y hemos comido rápido para no perdernos "Los Simpsons".
Nos ha hecho ilusión que nos dejasen hacer una foto con las cámares de carrete y somos los que todavía tenemos todas nuestras fotos en álbunes llenos hasta hartarse.
El ir al cine el sábado por la tarde era siempre como si fuera el mismísimo estreno, el regaliz del domingo al salir de misa una recompensa y el poder ver un poquito la tele por la noche una grandísima fiesta.
Escuchábamos las canciones de grupos formados por niños y nos emocionamos cuando ganó España "Eurovisión junior" con María Isabel. Hemos bailado el Aserejé, el baile del gorila e incluso La bomba.
Y así varios etcéteras...

Hoy en día, con esto de la TDT, hay dibujos un varias cadenas y a todas horas, series para elegir y si no llegan a la hora lo repiten, y lo repiten, y lo repiten... y la novedad es el estreno de un cápítulo nuevo.
Las cámaras digitales las cogen los más pequeños y a los dueños no les hace duelo que no valgan las fotos que saquen, se pueden borrar y no pasa absolutamente nada, ¿y sus fotos? casi todas guardaditas en una carpeta del ordenador.
Las películas del cine ya no hacen la misma ilusión, se espera unos días y la puedes ver por internet, y esa bolsa de palomitas recién hechas por la que suspirábamos se han convertido en bolsas patatas fritas y gominolas.
Del regaliz del domingo ya ni se habla, se nos ha olvidado esa preciosa costumbre de sacar una sonrisa a un niño en las mañanas del fin de semana.
La música que escuchan los pequeños cada vez se parece más a la de los mayores y no existen esos grupos de niños que salían cantando y bailando con todas sus ganas.
Las maquinetas se han convertido en algo casi "imprescindible" y ahora en vez de con una barra de pan se nace con un mando debajo del brazo...

Que suerte hemos tenido... tenemos el punto de vista del pasado, una importante perspectiva del presente y un amplio futuro por delante.


Yo en buena hora solo quiero poder llegar a contarles todo esto a mis nietos algún día como mi abuela hace conmigo... aunque yo sobre la vida en el campo que ella me cuenta, por suerte o por desgracia, dudo mucho que pueda enseñarles algo, para eso ya les contaré las historias de mi abuela, que tengo para aburrir jaja...

jueves, 15 de noviembre de 2012

CUANDO LLORAS...

Lloramos de tristeza, de alegria, cuando algo nos da rabia, en las despedidas que no queremos que  ocurran, si en algun momento nos sentimos agobiados lo utilizamos como desahogo, al vernos ofendisdos, por culpa de otras personas o incluso por ellas...

Yo siempre me he preguntado por que lloramos... nosotros no somos los que lo elegimos en cada momento, simplemente se nos ponen los ojos "vidriosillos" y nos caen lagrimas por la cara.
Es algo que no podemos controlar, puede costarnos más o menos, pero hasta a las personas más duras les cuesta esconder esas gotitas que recorre nuestras mejillas en casos extraños como esos, en los momentos en los que algo de lo que sentimos cambia, para bien o para mal...

Vale, es cierto... algunos actores consiguen hacernos creer que lo controlan, pero en el fondo es el mismo proceso que todos, un cambio que surge sin esperar, da igual que utilicen el pensar en algo triste o algo agoviante... terminan llorando.

Cuando lloramos nos podemos sentir mal si el causante de todo es ese ahogo, rabia o desagrado.
Pero cuando es por pena, en las despedidas por ejemplo, nos sentimos mal pero realmente estamos expresando que nos va a costar olvidar lo que acabamos de vivir y les intentamos transmitir a esas personas ese especie de "gracias" por haber estado contigo, ya que en estos momentos, no es facil sacar unas palabras. En estos casos puede llegar a ser hasta contagioso, porque ves que están llorando al despedirse de ti y te das cuenta de que tu tambien tienes algo que decir y no sabes como.
A mi, si os soy sincera, hay veces que creo que es bueno llorar, te hace pensar y ver las cosas mas claras, y a veces hasta te deja más tranquilo, como si te quitase un peso de encima...


También podemos llorar con las películas o incluso con los libros, estos que realmente nos hacen sentir dentro de la historia o te recuerdan alguna experiencia que hemos vivido y no nos resultó agradable... es eñtraño, sabemos que en la mayoría de los casos son historias ficticias inventadas por una persona, y sin embargo son capaces de hacernos sentir esa angustia en el estómago, esa intriga de querer que termine para saber lo que pasa y a su vez no tener ganas de que acabe nunca...



Además, si echamas marcha atrás y nos fijamos en cuando éramos pequeños, el llanto era nuestro lenguaje en casos desesperados, en el momento que nos pasaba algo y no sabíamos como expresarlo... y si nos paramos un momento, al crecer sigue siendo lo mismo, cuando nos pasa algo y no logramos dar con las palabras exactas... ahí es cuando lloramos.....

martes, 23 de octubre de 2012

¡MI PÁNICO AL INTERVÁLICO!

Lo siento mucho pero voy a tener que utilizaros como psicólogo, no se qué hacer con esto que me ha pasado y necesito una solución rápida y eficaz.
Os cuento a ver si se os ocurre algo porque de verdad os digo que ya no puedo más.

Desde hace unos días estoy preparando la prueba de resistencia para la clase de educación física y al principio, pues no sé, lo normal, carrera continua a "trote cochinero" (como lo llama mi amiga Blanca) que ya de por sí asusta un poco al oírlo. Pero resulta que esto no termina aquí, si ya le tenia un cierto rechazo a lo primero no os podéis ni imaginar lo que llegó después, te entra mala gana solo de pensarlo, es conocido como:
¡¡INTERVÁLICO!! 


¿A que la palabrita ya se las trae? Pues si la experimentáis os quedaréis como yo... ¡¡¡PORQUE LE HE COGIDO PÁÁÁÁNICOOOOO!!!
Solo de pensarlo me entran escalofríos por todo el cuerpo y las piernas me pesan... me voy a dormir y oigo en mi cabeza una voz que dice: interválico... interválico... interválico...   Voy a clase y hay una persona (también conocida como Blanca) que me dice: interválico... interválico... interválico...

Esto consiste en una serie de cuatro minutos corriendo "con ganas" y uno para reponer a trote o andando, y vuenta a empezar...
¿A que parece fácil? Pues os puedo asegurar que al día siguiente yo me acorde del que lo invento.
¡Qué horroooor! Casi son peores las agujetas del día siguiente que el momento en cuestión. No te quedan fuerzas ni para estirar, yo creo que en el momento en el que te tumbas para terminar con unos abdominales de no ser por la persona que tienes al lado te quedas dormido al instante.




Si en el fondo, mucho deporte... mucho deporte... pero yo me sentía mejor el día de antes que el de después.
Eso sí, lo reconozco, cuando llegas a clase y mejoras tu marca considerablemente se te olvida todo y te entra una alegría en el cuerpo que no puedes con ella, notas que te falta el oxígeno y que te tiemblan las rodillas, pero esa satisfacción de saber que tus esfuerzos han merecido la pena te recompone con más rapidez.

Y ahora me despido...  que mañana tengo que bajar 10 segunditos más la marca...

martes, 16 de octubre de 2012

EL QUE TIENE BOCA SE EQUIVOCA

¿Mi oído..? Algo realmente malo. ¿Que cómo he llegado a esta conclusión? Ahora mismo os lo explico...

Da igual lo que me esté pasando, o el lugar donde me encuentre, o las personas con las que esté en ese momento... si me pides una canción no saldrá ni aunque dependa mi vida de ello, y por mucho que yo lo intente no encuentro la forma de corregirlo.

Da igual el idioma, el género musical, la voz... yo no sería capaz de volver a cantarla sin dicha canción de fondo. He probado a cantar en inglés, en francés, en italiano... incluso en portuqués, y lo más parecido a una palabra que ha logrado salir de mi boca es "kjdghfhjgbhdhdcush" con ritmos extraños y una entonación "original". Como a esto de los idiomas no le veo mucho futuro decidí intentarlo con el español, ya que lo utilizo a diario y me pareció que iba a ser más sencillo, pues estaba totalmente equivocada, es peor todavía porque la gente se sabe las letras y conoce las palabras que yo debería utilizar y todavía quedo peor. Para mí que desde que entra algo por mi oído hasta que llega a las cuerdas vocales ocurre algo inexplicable que transforma todos los sonidos, los mezcla y los suelta por desesperación de no saber qué hacer con ellos.

Eso sí... no os penséis que por esto no se me pegan canciones, o mejor dicho, frasecitas transformadas de canciones; que esto es mejor (o peor, depende quién lo mire...), si en un momento inesperado me viene una canción a la cabeza se queda allí días y días y días, no hay quién la saque, y aparece una necesidad de sacarla y darla a conocer. ¿Qué ocurre con esto?:
1) Vergüenza por decir mal las palabras implicadas.
2) Mala entonación.
3) Aborrecer a todos los de tu alrededor con tus intermitentes intervenciones musicales.
4) ...

No sé que hacer con esto, las personas con un oído desarrollado no consiguen entender que el mío es... como decirlo... MALO.
No comprenden eso de que tan pronto les cantas una canción de gospell, como algo heavy o incluso un flamenquito, no les cabe en la cabeza que una persona puede mezclar canciones totalmente distintas sin darse cuenta...
Pues aquí estoy yo para demostrarlo, por eso me gustaría pedir un poquito de comprensión y de paciencia a mis alrededores, no lo hago a drede... solo es que:
EL QUE TIENE BOCA SE EQUIVOCA
(si es así al hablar, ¿al cantar también no?)

miércoles, 10 de octubre de 2012

HE AQUÍ MI PÁGINA EN BLANCO

No sé si os habrá pasado alguna vez, pero yo en este momento estoy pasando por el temido pánico a la página en blanco.

¿Queréis que os cuente mi experiencia? Se define perfectamente con una sola palabra: ¡SOCORRO!
Es un momento de desesperación, no sabes de que escribir ni que contar, sabes que en cuanto des con el tema que andabas buscando las palabras saldrán solas, pero no lo encuentras y ya no se te ocurre por dónde buscar... las cosas que te vienen a la cabeza ya han sido relatadas, y si no son similares a otras anteriores. De momento no tienes un tema concreto y decides ir probando a ver si llega por casualidad.
Empiezas por poner un título y cuatro palabritas, pero al llegar la quinta... ya estas otra vez igual.
Entonces cambias de táctica, a lo mejor escribiendo unas líneas luego es todo más fácil, pero no, el problema no disminuye.
¿Por qué me esta pasando esto? Si tengo cosas que contar... lo que me falta es la manera de expresarlas.
¿Será que las musas han pasado de mi? ¿que andan de vacaciones como las de Joan Manuel Serrat?
No lo se, solo estoy segura de que no están conmigo cuando las necesito y desde aquí les mando un grito de auxilio para que vengan a socorrerme.

Intentas buscar a esas musas por todas partes, pero nada, no se encuentran ni en las canciones, ni en esos paseillos de punta a punta de la casa que tantos minutos de nuestra vida nos hacen perder, ni en las entradas anteriores que lees una y otra vez...  nada, están desaparecidas.
La única explicación que se me ocurre en este alto nivel de desesperación es que realmente se hayan marchado de vacaciones... ¡pero a dónde!

Resumiendo, que estoy totalmente "desinspirada", mis musas pasan de mi olímpicamente, llevo horas y horas dándole vueltas a la cabeza y ya no me da para pensar, y es tan grande el rato ante el ordenador que mis ojos me piden la oscuridad de rodillas.

Dejo de escribir... intento improvisar por si hay suerte... Es la hora de tomar una decisión, no lo puedo dejar para luego, así que mejor pruebo a expresar mi falta de entusiasmo, pero al rato me doy cuenta de que ya llevo unas cuantas líneas escritas y que no queda tan mal.
Resulta que a mis musas les importo y han respondido a mis plegarias, solo estaban poniendo a prueba mi paciencia, y tras conseguir agotarla han aparecido, por ello les doy las gracias.
Ahora solo queda leerlo toda entero y corregir los fallos, cosa que espero que transcurra sin distracciones, y después de la corrección... otra lectura  de seguridad (como habréis notado no me fío mucho de mi atención) y estará todo listo.

Por último llega el momento más esperado, el que más eché de menos en esos momentos de pánico, ¡el botón de Publicar!


Y pensar que todo esto ha salido de una simple página en blanco...

miércoles, 3 de octubre de 2012

TAMBIÉN CONOCIDO COMO "M-A-D-R-E"

Desde el comienzo de la vida en nuestro planeta habita entre nosotros un ser extraño, un ser superior que lo sabe todo; algo con poderes sobrenaturales, con ojos en el cogote y oídos extremadamente desarrollados, y un sexto sentido llamado "leer la mente". Este ser tan extraordinario también es conocido por el simple nombre de "Ma-Má".

Si sí, como os lo cuento, da igual lo que se les oculte que ellas se enteran; es totalmente innecesario intentar disimular si estamos tristes o si nos reímos por dentro, ellas lo detectan y hacen lo posible por ayudarnos aunque tengan que quedar ellas como las  malas de la película. Admitirían nuestros errores, se sacrificarían por nosotros, ¿y esto por qué? pues únicamente porque nos quieren, así, sin mas... nos querían antes de nacer, cambiaron su alimentación por nosotros, renovaron el armario por nosotros... y nosotros pasamos a su lado cada día de nuestra vida sin agradecérselo, sin un gracias e incluso a veces con una mala cara o una mala contestación.

Es cierto que a veces nos sacan de quicio, sus ideas no nos parecen del todo lógicas, en ocasiones hasta se preocupan demasiado por nosotros y quieren controlar hasta nuestra respiración... pero que se le va a hacer, una madre es así, creada para pensar en lo mejor para nosotros, no lo pueden evitar, su instinto se lo impide.

El ser conocido como "Madre" es alguien con un poder sobrenatural, su palabra, diga lo que diga, siempre estará sobre la nuestra y aunque pensemos que carece de sentido, tendrá la razón. Es como si solo por salir de la boca de una madre... no se... es como si saliese con mas fuerza.
Por ejemplo, las madres tienen la maravillosa costumbre de cambiar el género de la última palabra que decimos:
- Me voy a dar una vuelta.
- ¡¡Ni vuelta, ni vuelto!!
Pero no acaba aquí... ¿qué pasa cuando la última palabra no es ni de género femenino ni masculino? SE LO INVENTA:
- Es que no voy a llegar.
- ¡¡Ni llegar, ni llegur!!
Y ya se convierte en una respuesta indiscutible y totalmente seria.

¡Ah! No nos olvidemos de que no solo son temidas por nosotros... también por objetos y demás... ¿o nunca os ha pasado eso de estar buscando una cosa, preguntarle al ser que todo lo sabe, que venga a mirar y por el camino diga su famosa frase de "como vaya yo y lo encuentre...", y es tal el miedo que tiene aquello que estamos buscando que aparece de repente? Es alucinante, yo creo que no son seres como los demás, que justo en el momento en que una mujer se hace madre, hay una fuerza que envuelve su persona y le atribuye cualidades sobrenaturales.



En fin... que se le va a hacer... una madre es para toda la vida, y menos mal, porque sí, nos enfadamos, gritamos... pero las queremos, y aunque nos cueste admitirlo, una madre es esa persona a la que acudimos cuando tenemos un problema, esa persona que es capaz de salir rápido del trabajo porque la necesitas, ese ser con el que tuvimos el primer contacto y que nos dedica su mejor sonrisa cada vez que nos vé, ya sea por la mañana cuando nos levantamos, como al mediodía, que por las noches...

Por eso.. aunque no les agradezcamos todo lo que deberíamos, aunque a lo mejor no les digamos a menudo que las queremos... realmente son imprescindibles para nuestra supervivencia y ellas lo saben, ¿o es que eso de los poderes solo funciona para lo malo?