sábado, 26 de mayo de 2012

NO HAY DECISIÓN MÁS DIFÍCIL QUE LA DE TENER QUE TOMAR UNA DECISIÓN

Nos pasamos la vida tomando decisiones, desde las más insignificantes y absurdas (como la ropa que nos vamos a poner por la mañana), hasta las decisiones más importantes que vamos a tomar en cuanto a nuestro futuro.

Llega un momento en el que nuestros padres no pueden decidir por nosotros, nos pueden aconsejar, darnos su opinión... pero la decisión final la tenemos solo nosotros.

Hay gente que lo tiene clarísimo desde pequeño, gente que va a lo cómodo y a lo fácil, y personas indecisas que no lo tienen ni claro ni fácil. Me estoy refiriendo al momento de elegir las asignaturas optativas de 4º ESO. Ese momento en el que empiezas a encaminarte a lo que más adelante será nuestro futuro, un lugarque siempre vemos lejano y está más cerca de lo que parece, ese "lugar" también lleno de decisiones.

Llegas a ese momento casi como asustado, sin saber muy bien lo que te van a decir y las opciones que vas a tener. Menos mal que tienes a alguien que te orienta y te ayuda a conocer lo que realmente quieres hacer y puede dársete bien por tus cualidades, independientemente de su dificultad.
También tienes la opinión de las personas que son mayores que tú, o que justo están viviendo en ese momento lo que nosotros llamamos futuro.

A partir de todas estas conclusiones, intentas llegar a la mejor decisión y "cruzas los dedos" para que sea la mejor de las opciones.

Por todo esto quiero terminar con una frase que dijo Albert Einstein que me encanta y pienso que, aunque a veces no le tendríamos que hacer mucho caso, no está de más tenerla en cuenta:
"Nunca pienso en el futuro.
Llega enseguida"

jueves, 17 de mayo de 2012

GLOBOFLEXIA, UN ARTE SIN EXPLORAR

Hoy os voy a hablar de mi gran afición: la globoflexia.
Esta afición comenzó hace unos cuantos años con lo que todo el mundo creo que ha intentado alguna vez, la típica espada, la flor y el perro; pero ahí se quedó aparcada, hasta que en el verano de 2009 a causa del aburimiento, decidí sumergirme en youtube a buscar más figuras. Cuál fue mi sorpresa cuando descubrí que esas pequeñas figuras eran solo una insignificante parte de este gran arte sin explorar. A partir de ahí empecé a hacer figuras cada vez más y más difíciles, y en esa misma tarde (a pesar de las quejas de mi madre por la cantidad de globos de tamaños desmesurados que había hecho) me di cuenta de que no se me daba demasiado mal.

A partir de ese momento la globoflexia es la ocupante de la mayor parte de mi tiempo libre, ya que sin miedo a que se explote y conociendo los pasos básicos se puede llegar a hacer todo lo que podamos imaginar, es por esta razón que no entiendo la pregunta que se suele hacer cuando te enteras de que alguien hace globoflexia: ¿Qué cosas sabes hacer?. Yo pienso que es como dibujar, se puede dibujar todo aquello a lo que nos lleve nuestra imaginación conociendo las técnicas básicas.


Otra faceta de este arte tan maravilloso es que puede servir como "terapia", imagínate, llagas a casa en uno de esos días que no sabes qué hacer o que no te aguantas ni tú mismo, coges un globo y haces la primera figura que te venga a la cabeza, y además de sacar toda la rabia acumulada consigues una preciosa figura para poder regalar o simplemente dejar en tu habitación como adorno.

También es la mejor salida para poder regalar en cumpleaños, bodas, nacimientos, comuniones... porque es bonito, vistoso y se puede hacer de todo (no solo las típicas figuras infantiles, sino que se llegan a hacer hasta personas).

Aquí os dejo algunas de mis creaciones, espero que os gusten.






Aprovecho para animaros a que probéis, por lo menos, con espadas y cosas similares porque es una afición que "engancha" y una cosa va detrás de la otra.

También os dejo aquí el nombre de "mi profe" (así lo llamo yo), que fue mi gran descubrimiento en aquella tarde buscando por youtube y a su vez el culpable de que yo este "adicta a los glogos" (aunque parezca que lo conozca en persona, no es así):
Felix Yoldi (podéis buscarlo por youtube o en su página web globoflexia.net, os aseguro que merece la pena).

martes, 8 de mayo de 2012

LOS MEJORES MOMENTOS SE IMPROVISAN SOBRE LA MARCHA

¿Por qué será que a veces nos molestamos tanto en organizar cualquier cosa que cuando algo se tuerce nos llevamos una desilusión tan grande?

A veces es mejor "ir a donde nos lleven los pies" (como dice una buena amiga mía) e improvisar sobre la marcha para hacer lo que realmente te apetece en ese momento sin dar lugar a desilusiones por fracasos inesperados.

Para que me entendáis mejor voy a intentar contaros una de mis experiencia, un poco extraña, si, pero yo me lo pasé genial, bueno ahí va:

"Yo había quedado con unas amigas del pueblo con las que hacía mucho tiempo que no nos veíamos y después de horas y horas al teléfono conseguimos quedar (aunque por desgracia no pudimos acudir al encuentro todo el grupo) y listas de nosotras decidimos la hora y que iríamos al cine. Pues bien, al estar acostumbradas a la rutina pueblerina de quedar y sobre la marcha, eso hicimos. 
Total que por suerte o por desgracia llegamos al cine y no había película a esa hora (sí, ya se que hoy en día existe una maravillosa cartelera colgada en internet que su función es exactamente prevenir estas cosas, pero como ya he dicho antes, la culpa fue de nuestra mentalidad pueblerina en aquellos momentos). Así que lo que hicimos fue andar sin rumbo y hablar y hablar y más hablar.
Al rato decidimos sentarnos a tomar algo y, como era de esperar, salió el tema de si íbamos a ir a "la langosta" que es una romería  que celebra nuestro pueblo junto al resto de la comarca el primer sábado de junio de cada año (fecha muy esperada para todos los bañoneros y bañoneras), poco a poco fuimos alejándonos del tema hasta que alguien preguntó que de dónde venía el nombre de "la langosta", entonces yo que pensaba que lo sabía pensé 'ésta es la mía' y empezé a contar, pero como era una historia un poco difícil de creer, se empezaron a reír... y bueno mejor me ahorro detalles porque sino no termino hasta mañana."

Bueno con esto quiero decir que aunque no fuéramos al cine aquella tarde nos lo pasamos estupendamente bien y no cambiaría lo que vivimos ese día por nada del mundo.

PORQUE LOS MEJORES MOMENTOS DE NUESTRA VIDA, LOS QUE SON DIFÍCILES DE OLVIDAR... SUELEN SER IMPROVISADOS, NUNCA SABES LO QUE VA A SUCEDER Y EN CAMBIO, NO ESTÁS NERVIOSO POR LO QUE PUEDA OCURRIR.

martes, 1 de mayo de 2012

PALABRAS Y SOLO PALABRAS

¿Qué son las palabras?
Las palabras son eso que utilizamos para comunicarnos, son esos sonidos que cuando se juntan los unos con los otros pueden expresar cualquier cosa, todos nuestros sentimientos y todas nuestras ideas.

Las palabras son una de las cosas más valiosas que tenemos, pueden hacernos sonreír, incluso reír a carcajadas; también pueden desanimarnos o ponernos tristes, pueden ser la causa del peor de los enfados y de la mejor de las alegrías, a veces pueden estar equivocadas y causar un malentendido difícil de arreglar y otras pueden ser el mejor de nuestros salvamentos...

Pero en realidad... ¿Las palabras son algo más que palabras?
En muchas ocasiones una palabra puede estropearlo todo y es mejor quedarse "calladito", pero son solamente palabras, todo depende del sentido y la entonación que le queramos dar, por ejemplo, si decimos la palabra caminante no nos dice nada, pero en cambio si escuchamos esto:

"Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante no hay camino
sino estelas en la mar."
(Antonio Machado)

Puede gustarnos o no gustarnos, puede recordarnos cualquier cosa e incluso despertar algún que otro sentimiento...

Así son las palabras de inexplicables, todo lo que tienen depende de nosotros aunque de vez en cuando no lo queramos reconocer.
De todas formas yo pienso que vale más una imagen, un gesto, una sonrisa, una mala cara... que mil palabras.
¿No pensáis lo mismo?

sábado, 28 de abril de 2012

UN SENTIMIENTO LLAMADO... "PUEBLO"

Quizá os parezca extraño esto de que a un pueblo lo llame sentimiento en vez de lugar o algo por el estilo, pero no, para nada me he equivocado, en realidad estoy bastante segura de lo que estoy escribiendo, y sino seguid leyendo y lo comprenderéis (aunque no compartáis mi opinión).


Para mi, un pueblo no es un lugar pequeño, con poca gente, sin entretenimientos... para mi un pueblo es mucho más que eso.
Un pueblo es el conjunto de todas aquellas personas que viven en él, las personas que van de vez en cuando o los fines de semana e incluso aquellas personas que van una vez al año; es el conjunto de cada uno de los rincones de este lugar, de cada esquina y cada campo, de cada casa...  Un pueblo es un montón de recuerdos que te vienen a la cabeza cada vez que escuchas su nombre y no puedes hacer nada para evitarlo.
Porque es así, un pueblo es un simple lugar hasta que se convierte en: NUESTRO PUEBLO, y entonces pasa a ser un sentimiento lleno de recuerdos difíciles de olvidar.

Cada persona es distinta, tiene sus gustos, sus aficiones, sus amigos y sus familiares, todos somos diferentes pero compartimos este sentimiento común: Cada vez que escuchamos el nombre de nuestro pueblo se nos pone ese brillo en los ojos, esa sonrisa de oreja a oreja, se nos ilumina la cara y soltamos ese característico: "Uff..." de desahogo y tranquilidad que nos recuerda todos los momentos que has vivido allí, desde el más agobiante (del que te ríes después al contarlo pero en aquel momento no te hizo ninguna gracia), como el día que te persiguió un perro y empezaste a correr y a gritar como un loco; hasta el más divertido, como todos los días de "las fiestas" en las que te levantas tarde, duermes poco, y te acuestas más tarde todavía.

Así veo yo la palabra pueblo, y no sé vosotros, pero pienso que todos aquellos a los que también les pase esto cada vez que escuchen este nombre me entenderán.
Lo que se siente hacia un pueblo no se puede describir con una sola palabra, por eso no se creó con significado propio, sino que a la hora de explicarlo solo hace falta el nombre de dicho lugar, en mi caso, la palabra BAÑÓN es perfecta.

Bañón

Y tu "sentimiento", ¿qué nombre tiene?

sábado, 21 de abril de 2012

UN AÑO MÁS, Y OTRA VEZ LA MISMA HISTORIA

Cada 365 días (o 366 si es bisiesto)  cumplimos un año más.
Son esos días en los que la familia y los amigos te llaman para desearte un feliz cumpleaños o te reunes con ellos para que te estiren de las orejas.

A veces recibimos mensajes con las típicas preguntas que se hacen en los cumpleaños como la de:
- ¿Como te sientes con un año más?  (Pues, sinceramente, no se vosotros, pero yo me suelo sentir igual que con un año menos)
Y en cambio hay veces que recibimos otros con los que te echas unas risas, o te alegras, o simplemente al leer las primeras palabras ya sabes quién te lo manda y que te lo ha escrito especialmente para ti.


Otra situación es la de los regalos.
A todos nos gusta que nos regalen cosas, pero a veces nos hace más ilusión una simple llamada, un simple mensaje, que la persona que tienes al lado se acuerde de ti cuando den las doce de la noche y te felicite con un abrazo y un estirón de orejas... que el regalo más grande y más caro del mundo.

Porque son los pequeños gestos los que nos hacen felices a las personas, por mucho que nos cueste darnos cuenta de ello.

Así son los cumpleaños, fechas que se repiten año tras año en las que los tuyos se acuerdan de ti, y a ti te gusta que ellos se acuerden.

jueves, 12 de abril de 2012

SIN CALLAR, PERO SIN DECIR NADA

Muchas veces cuando estamos pasando el rato, hablamos y hablamos... pero no decimos nada en especial.
Podemos pegarnos horas y horas hablando, solamente hablando sin parar, con conversaciones de lo mas absurdas. Un día por ejemplo puedes empezar hablando de que hace frío o calor y terminar hablando de que el 27 de mayo tienes una comunión en Valencia, por ejemplo.

Estas situaciones se suelen dar sobre todo por teléfono. Cuando llamas o te llaman para preguntarte alguna cosa y de una forma inconsciente te vas alejando poco a poco del tema sin darte cuenta y terminas hablando de algo totalmente diferente a lo del comienzo de la conversación, sobre todo si sois como yo y os vais enseguida por las ramas.

Algo muy diferente es en el momento en que te juntas con aquellos amigos que llevas mucho tiempo sin ver. Todos tenemos unas ganas tremendas de hablar y al querer decir todos tantas cosas en tan poco tiempo, solo pensamos en contar lo nuestro y aveces se nos olvida prestar toda la atención necesaria a las historias de los demás, esto hace que se hable de un montón de cosas a la vez y en realidad no se hable de nada. De todas formas es divertidísimo, ya que te alegras tanto de verte que todo lo demás te da igual; te ríes de todo lo que se dice o hace, esa risa floja que te sale automáticamenye cuando pasan este tipo de cosas.
Aun así, lo mejor llega cuando en la próxima reunión te acuerdas de esos momentos de risas y gritos, de más gritos y más risas... y no puedes impedir volver a reirte de nuevo como si fuera la primera vez que lo oyes.

Hablar es sano, al igual que la risa, por eso da igual de que se hable, lo más importante es pasar un buen rato sin callar, pero a la vez, sin decir nada.

Esta entrada está dedicada a la compañía de esas tardes de Semana Santa en "los ordenadores", por estar hablando sin parar, pero sin decir nada. GRACIAS

domingo, 8 de abril de 2012

EL TIEMPO

El tiempo es algo extraño, nadie lo controla pero SIEMPRE va al revés del mundo.

En los momentos aburridos, cuando no se nos ocurre nada que hacer y queremos que se termine pronto... parece que el tiempo no pase, miramos al reloj y los segundos parecen horas, las horas días... justo todo lo contrario de lo que querríamos.

En cambio, cuando nos lo estamos pasando bien, cuando estamos agusto, cuando desearíamos que el tiempo fuera más despacio o incluso que se parara... se pasa volando, sin darnos cuenta; siempre nos parece poco y nos quedamos con ganas de más.

Y es que nunca da tiempo para todo lo que queremos hacer, siempre queda alguna de esas cosas que dijimos "luego lo hago" y al final no lo hacemos, se queda todo en palabras y deseos, o incluso en pensamientos a los que no les dió tiempo siquiera para salir de nuestra cabeza.

Porque el tiempo es así, todos dependemos de él, pero él no depende de nosotros.


Lo más extraño es que aveces nos aburrimos cuando buscamos algo para entretenernos, y en cambio cuando estamos con los amigos, en familia, o simplemente solos sin hacer absolutamente nada, no nos aburrimos, es más, no querríamos que pasara el rato y estaríamos así horas y horas. Es como salir de lo habitual, del estrés de la rutina diaria, solo por ser diferente nos gusta, y es que aveces estamos cansados de pensar todo el tiempo y solo queremos dejar la mente en blanco, aunque sea solo por un momento.
 Por eso, cuando vas por la calle y te paras entre la gente que va pensando en sus cosas, que no se fija en lo que ocurre a su alrededor y solo piensa en no llegar tarde, te ves diferente al resto, ves a los demás corriendo de un lado a otro y a ti quieto, sin hacer nada, simplemente contemplando la escena. Es extraño pero merece la pena.

Por eso yo pienso que sin el tiempo, sin una hora que seguir, sin un reloj al que mirar y sin un horario del que depender todos estariamos más tranquilos y a su vez seríamos más felices.

miércoles, 28 de marzo de 2012

¡¡DESPIERTA!!

Los despertadores son unos objetos a los que todo el mundo odiamos por llevar a cabo su labor, o simplemente por el mero echo de existir.

Suelen ser los que nos despiertan cada mañana, los que nos impiden llegar tarde a los sitios... y lo único que reciben a cambio son golpes al punto de la mañana, malas caras y un millón de culpas sin motivo, ya que nuestros retrasos siempre son culpa del despertador; con la típica frase de:
- Es que no me ha sonado el despertador...
O también:
- Se me ha estropeado el despertador...
Y similares.


De todos modos, todos tenemos cierto cariño hacia los despertadores, por mucho que nos cueste reconocerlo.
Son lo primero que vemos cuando nos despertamos, los primeros que nos dan los buenos días con ese pitido tan insoportable y a su vez tan caracteristico...

Por no hablar de ese acto inconsciente que realizamos todas las mañanas de "APAGAR Y SEGUIR DURMIENDO", en ese momento es como si pensásemos que el mundo se va a parar a la vez que el despertador, pero NO es así, si te duermes te duermes, y ya está.
De todas formas, para gustos los colores. Hay gente que oye el despertador y salta de la cama, o incluso se despierta antes de que suene, a otros "nos gusta" dejarlo sonar una y otra y otra vez... (o como yo lo llamo: apurar la hora de sueño hasta el último momento; que es muy diferente), y luego están los que ni siquiera lo oyen (donde también me podría incluir muchas veces).


En otras ocasiones, como los fines de semana por ejemplo o también  a diario, son las madres las que actúan de despertador, aunque en este caso la situación cambia, ya que no es un pitido desagradable, aunque eso no quita que alguna que otra vez se lleven una mala cara.

Por eso hoy quiero pedir perdón a todas las madres del mundo que actúan como despertador (en especial a la mía), no os lo toméis como algo personal, nuestra mala cara sale automáticamente al despertamos, no es que lo hagamos aposta, solo es que, aunque al que madruga Dios le ayuda, al que hace madrugar no le ayuda tanto.
Y es que... ASÍ ES LA VIDA.

sábado, 24 de marzo de 2012

PERDONE SEÑOR/A... ¿CÓMO QUIERE EL CAFÉ?

Juntarse en familia, con los amigos, con un grupo de conocidos de siempre, en un encuentro ocasional...
Está claro que lo mejor es la compañía, pero uno de los momentos más divertidos (por lo menos a mí me lo parece) es a la hora de pedir el café.

El momento del café es cuando se vuelve loco al camarero (si decidistéis no tener que poner la casa patas arriba) o al anfitrión depués de una estupenda comida (si este es un valiente temerario que no le importan las consecuencias que puedan surgir a continuación, como pueden ser las montañas de cacharros que se forman sobre el fregadero, el tener que volver a poner todo en su sitio tras haberlo movido por motivos de espacio... ).

Os preguntaréis por qué me hace gracia la simple hora del café.
Muy sencillo, hay millones de cafés diferentes y el que le gusta a una persona no le gusta a otra, siempre serán diferentes aunque sea solamente por la cantidad de azúcar que se le ponga.

Puede ser solo, largo, corto, con leche, con hielo, descafinado, con azúcar, con sacarina, templado, ardiendo, de máquina, de sobre, cortado, con alcohol (coñac, whisky, baileys...) ... eso sin tener en cuenta la infinidad de combinaciones que se pueden llegar a hacer: solo con hielo y sacarina, descafeinado de máquina con azúcar, cortado descafeinado de sobre con hielo y dos de azúcar (¿se puede ser más complicado?) ...

¡Ah, por cierto!
Algunos camareros que creen conocer a sus clientes, se toman la libertad de prepararles su café sin preguntar en cuanto los ven aparecer por la puerta.
Admiro su capacidad para memorizar, pero... ¿Y si ese día te apetece cambiar? ¿Te conformas? ¿Le dices que te lo cambie? ¿QUÉ HACES?

A mí como no me gusta el café, lo tengo más sencillo: leche o batido de chocolate.
Además, así me queda tiempo para ver el numerito del café que es de lo más entretenido, sobre todo cuando se trata de un grupo muy grande.

 Y a tí ¿cómo te gusta el café?